¿Qué fue del disimulo?

Nunca he pensado traficar con sustancia estupefacientes, pero mi sentido común me dice que si lo fuese no llevaría los fajos de drogas a las vistas en el coche. Es evidente, diréis vosotros.

coche hachis

Pues parece que este señor no lo pensaba de esa forma porque lejos de esconder el hachis que transportaba en los bajos del coche, en un falso suelo, bajo los asiento…. naaaaada. ¿Pa quéeee? Es mejor llevarlo todo como si viniésemos de mudanza, 870 kilos de hachis repartidos por el maletero asientos traseros y el del copiloto. Le faltaba llevarlos en el techo atados en la baca.

Igual si fuesen envueltos de otra forma, daría el pego, pero resulta que la policía vió un coche sospechoso, con muchos bultos que parecían curiosamente envueltos como se suele hacer con el hachís, en sacos de arpillera. Pisar un poco el acelerador y ver que el susodicho escapaba a 240 km/h fue la puntilla.

Si todos los «narcos» fuesen así no habría material sobre el que inspirarse para hacer «Sin Tetas no hay Paraíso».

Vía: 20 minutos

Ir arriba