Las cosas claritas desde el principio

Las cosas claras y el chocolate espeso. Con la vida tan estresada y ajetreada que tenemos no podemos andar con remilgos ni ligoteos, no se puede perder el tiempo en el cortejo de una fémina y hay que ir directamente al grano. Mira chica, yo quiero sexo, para una noche ¿quieres? perfecto. Así, para qué mas?  Si es que hay que ir al grano y por si acaso la chavala en cuestión se nos va por los cerros de Úbeda pues mejor la llevamos a un plató de televisión y así no tiene escapatoria, porque con esas ideal del sexo plural…… vamos, yo salgo corriendo.

Vía: El perro flaco

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