El columpio, esa extraño instrumento de tortura

Muchas de las marcas y cicatrices que tengo repartidas por todos mi cuerpo se deben en parte a esa afición infantil (y no tan infantil) de subirnos a los columpios. Bien por diversión individual o por hacer absurdas competiciones al final casi siempre acabamos piñandola, como en esta recopilación de vídeos que vemos a continuación.

Vía: Desvariando ando…

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