Monólogo: manías o costumbres

manias al jugar a la consola

Los humanos tenemos mucha facilidad para coger manías a la hora de realizar algo. Es una cosa que se adquiere con mucha facilidad pero que nos cuesta mucho quitárnosla de encima. Un ejemplo claro era la manía que tenía una concursante de Gran Hermano de tener siempre una pinza de madera en la mano, a todas horas sin separarse de ella.

Manías hay muchas y muy raras, y en muchas ocasiones pueden durar toda la vida. Para que os hagáis una idea no dejéis de leer el monólogo que os dejamos a continuación sobre este tema.

manias al jugar a la consola

Todos tenemos manías, unos mas que otros, pero no se salva nadie. Y las manías salen sin querer, es como algo que se activa en el cerebro, como una especie de chip que se conecta y te obliga a hacer cosas que salen involuntariamente.

Por ejemplo: ¿Por qué cuando llueve, todo el mundo que esta a cubierto sin mojarse y tiene una ventana cerca, se puede quedar horas y horas mirando como cae agua? Pues esto es el famoso chip. Porque dicen: NO, ESQUE A MI ME MOLA VER COMO CAEN GOTAS Y ESO…

Ya, mola, ¿y cuando te vas a duchar? ¿Te quedas en pelotas, fuera de la ducha, mirando como cae el agua?

Otra manía que tenemos (y yo sobretodo) es decir tacos, pero esto es porque una frase con un taco impresiona mas. Si, lo aprendes de pequeño. Si le decías a alguien: SEÑOR, ¿ME DEVUELVE MI PELOTA? El tío lo que hacia es o pinchar la pelota o chutártela a la mierda. Pero si le decías: SEÑOR, ¿ME DEVUELVE MI “PUTA” PELOTA? Hasta te daba todo el dinero que llevase encima.

Otra manía que tenemos desde pequeños es cuando jugamos a la consola, usar siempre la frase: “MAN MATAO”. Juegues a lo que juegues, ya sea el tetris y se te colapsa la pantalla de fichas – TAN MATAO.

Pero la culpa de ser maniáticos desde pequeños es mitad culpa de los padres. Porque ellos hacen que te llenes de manías. Porque ¿para que nos obligan de pequeños a decir adiós a los trenes? ¡MIRA PEPITO, UN TREN! ¡VENGA, DILE ADIOS! ¿Para que? ¿Si es un tren?

Claro yo de pequeño pues me confundía mucho y cuando mi vecina me daba caramelos mi madre siempre me decía: ¿Qué SE DICE? Y yo: … ¡ADIOS!… porque mi vecina estaba como un tren.

Y hablando de trenes, otra manía que el chip nos activa es estar sentado en el tren, y leer lo que la persona de al lado tenga. Ya puede ser el libro de harry potter, que el ojo se va para las letras.

Después otra manía que sale a cierta edad, más o menos la edad del pavo, es dejar de usar las dos asas de una mochila. Solo usas una y vas sobrao.

Otras manías, en los bares. ¿Por qué le decimos al camarero “jefe”? ¿Porque nos dicen campeón? ¿Y porque cuando te traen el cambio de la cuenta, te lo dan en un platito? Si la cerveza te la dan sin posa vasos. ¡JEFE, DAME LA CUENTA! ¡VOY CAMPEON! Y te la trae en un platito, que piensas, a buenas horas me trae la tapa, justo cuando me voy, que cabron.

Los ascensores. ¿Por qué en los ascensores solo se habla de metereología? ¿A QUE PISO VA? Y tu: AL NOVENO…

VALE… ¿ESTA LLOVIENDO MUCHO EH? Y tu: SI…

Que piensas: joder, que rápido ha sacado el tema ¿ahora que hago? Pues de eso se encarga el chip. Sin darte cuenta te pones a hacer ruido con las llaves, hasta que llegas a tu piso, dices adiós, sales del ascensor y entras corriendo en casa, te diriges a la ventana rápidamente y te quedas mirando como llueve.

Otra manía es pensar que estas obligado a llevarte cosas de los hoteles. Aunque sean las pilas del mando a distancia de la televisión. Y acabas siempre, en tu casa con una colección de jabones, colonias, peines, etc.… que nunca usas.

Otra manía es cuando vas a casa de alguien. Nada mas abrirte la puerta no escuchas un hola, te dicen: PASA, ¡SIENTATE! Y tu: … HOLA…

HOLA… ¡SIENTATE! Y te tienes que sentar porque sino están todo el día recordándote que te sientes. Y ni las típicas bromas o chistecillos sirven.

NO, TRANQUILA SEÑORA, ME QUEDO DE PIE A VER SI CREZCO.

JEJEJEJE… ¡SIENTATE!

Otra manía es ahora en verano cuando estamos en la playa. Vas a meterte al agua y metes los pies en la orilla y esta muy fría. Te echas para atrás y llega un amigo tuyo o familiar, y mete los pies y la frase que siempre sueltan es: JODER, QUE FRIA ESTA… ¿no va a estar fría? ¿Si no deja de ser el mar? Pero después lo ves que esta lejísimos y el chip le hace cambiar de idea. Lo ves moviendo los brazos y gritándote: ¡METETE, ESTA BUENISIMA! ¿En que quedamos?

Pero es peor en la piscina. Vas a meterte en el agua y el famoso chip, se apodera de tu mente. Cuando llegas a las duchas, un sensor detecta tu presencia y automáticamente las duchas se activan, y el chip que se apodera de tu mente te hace pensar: tengo que pasar corriendo y no mojarme, tengo que pasar corriendo y no mojarme, tengo que pasar corriendo y no mojarme,… ¿porque? Si se supone que el agua de la piscina también moja ¿no? ¿Pues que más te da meterte en la piscina mojado? Pues no. Pasas corriendo y no te cae ni una sola gota, pero el suelo de las duchas resbala, no es como el suelo que rodea a la piscina, que se clava en los pies y te desgarra la piel, que ves a la gente andando sobre el y parece que estén imitando a chiquito de la calzada. El suelo de las duchas es diferente, resbala, pero tú no te caes, tú aguantas el equilibrio y pasas sano y seco. Y cuando estas al borde de la piscina el chip te activa una duda: ¿Qué HAGO? ¿ME TIRO O BAJO POR LAS ESCALERAS? Porque bajar por las escaleras es mejor, porque después de casi matarte en las duchas para no mojarte de golpe, ¿te vas a tirar de golpe? así que decides, bajo por las escaleras. Pero ¿que pasa? Pues que a un amigo tuyo le afecta el chip y cuando casi llegas a la escalera y pones un pie para bajar, este amigo empieza a salpicarte y diciéndote: ¡METETE, ESTA BUENISIMA!

Pero la madre de todas las manías, es cuando estés donde estés o estés con quien estés, si ves a un ciclista el chip se activa y empiezas a gritar y cantar:

¡VENGA INDURAIN! ¡ INDURAIN, INDURAIN, INDURAIN…!

Así que en conclusión, duchate antes de entrar en la piscina porque el agua de las duchas no esta fría… ¡Esta buenísima!

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