Chiste: perder peso por medio del placer

Uno de los mayores problemas que nos podemos encontrar hoy en día en la sociedad, es el sobrepeso que muchas personas sufren por una mala alimentación y falta de ejercicio físico.

Muchos son los que intentan, por medio de duras dietas, lograr esos kilos de más que tienen en sus cuerpos, pero en muchas ocasiones, esas dietas no logran su objetivo de la forma que nos gustaría. Por suerte siempre hay otros métodos revolucionarios que nos ayudan a perder esos kilos de más. Sino os lo creéis, seguir leyendo el texto que os dejamos a continuación.

perder peso por medio del placer

 

Dice que se trataba de un hombre obeso que se propuso bajar de peso, así que después de muchos intentos fallidos, como la faja reductora o las pastillas quema grasa. Encontró un anuncio en el periódico que prometía lo siguiente:

¡Baje de peso con placer! 100% Garantizado

Paquetes:

  • Nº 1: 10 kilos en cinco días. (para principiantes)
  • Nº 2: 20 kilos en tres días. (no principiantes)
  • Nº 3: ¡30 kilos en un día! (Sólo profesionales y valientes)

El hombre tomó el teléfono y se comunicó con la compañía que ofrecía este servicio para bajar de peso tan drásticamente y de manera placentera. Habla con la encargada y le pide que le envíe a su casa el paquete Nº 1.

Al día siguiente por la mañana tocaron a su puerta y al abrir encontró a una chica con un cuerpazo, en bikini, con zapatillas deportivas y un letrero colgado que decía «Si me alcanzas, soy tuya.»

El hombre sacó fuerzas de donde no tenía y se puso a corretearla como loco por todo el barrio hasta que la alcanzó e hicieron lo que tenían que hacer. Y esta misma rutina durante los siguientes cinco días.

Al pasar los cinco días, el hombre se pesó en la balanza y sí, definitivamente había bajado los 10 kilos que le prometieron. Entonces habló a la compañía de nuevo y dijo:

«Señorita, deseo que me envíe el paquete Nº 2. ¡Quiero bajar 20 kilos en tres días!»

«¿Está seguro señor? Mire que no es apto para amateurs ni cardíacos.»

«Sí, señorita. Estoy seguro, lo tomo.»

Al día siguiente, en la madrugada, tocaron a su puerta y al abrir se encontró a una mujer escultural, sin nada que la cubra, excepto por sus zapatillas deportivas y un letrero que decía: «Si me alcanzas, soy tuya.»

De nuevo, el hombre la correteó por toda la ciudad hasta que la alcanzó e hicieron el amor como locos. Y a los tres días posteriores… ¡20 kilos menos!

Visto los resultados verdaderos y tan placenteros, el hombre decidió pedir el paquete para profesionales y valientes… ¡30 kilos de un jalón!

Al día siguiente tocaron a su puerta y el hombre, se preparo lo más atractivo posible y listo para la acción, abrió la puerta… allí se encontró a UN NEGRO de 1 metro 80, con un cuerpo tipo Mike Tyson con zapatillas deportivas y un letrero que decía:

«¡Si te alcanzo, eres mío!»

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