Fábulas graciosas de animales

Las fábulas son muy utilizadas en la vida cotidiana para poder ofrecer una enseñanda o moraleja al final de todo. En estas que os traemos hoy, podréis ver varias de ellas, a cuyas moralejas puedes encontrarle un doble sentido.

Fabula de las hormigas

Esto son dos hormigas que van por el bosque y se encuentran un charco. Ante la imposibilidad de cruzarlo, esperan por si pasa un animal que pueda llevarlas al otro lado. En esto que pasa un conejo que se ofrece cruzarlas…

Una de las hormiguitas que era muy cursi le dice al conejo:
– «No, no vamos a cruzar contigo porque tienes el pelaje sucio y asqueroso y nos vamos a ensuciar!
Cuando el conejo se va, divisan un par de pajitas y deciden subirse en ellas, a modo de barca, para cruzar el charco.
Cuando iban por la mitad del charco, un mal viento hizo que las pajitas se hundieran y las dos hormiguitas cayeron al agua.
MORALEJA: Mas vale conejo sucio que dos pajas mal hechas.

Fabula del pajarito

Esto es un conejito que iba por el bosque y se pone a llover a cantaros. Busca refugio y encuentra un árbol hueco, pero dentro
había un pajarito. Le dice:
– «Pajarito, Pajarito! Déjame entrar en el árbol que me estoy mojando!».
A lo que responde el Pajarito:
– «No te dejo, que no hay espacio para los dos».
Y el conejito vuelta a insistir:
– «Venga Pajarito, que voy a pillar una pulmonía!
Y el Pajarito:
– «Que te he dicho que no!
Llovía cada vez más y el conejito estaba ya chorreando.
– «Venga Pajarito, que tengo mucho frío!», insistió el conejito.
– «No te lo repito mas, si digo que no es que no!», afirmó con rotundidad el Pajarito.
MORALEJA: Cuanto más duro se pone el pájaro, más se moja el conejo.

Fábula del toro y la mosca

Esto era un toro que estaba pastando tranquilamente en el prado, cuando de repente una mosca empieza a molestar alrededor de él.
El toro utiliza su largo rabo para intentar espantarla, pero la mosca sigue incordiando hasta que se coloca en la punta de la nariz.
El toro aprovecha y de un lengüetazo atrapa a la molesta mosca.
MORALEJA: Lo que no puedas acabar con el rabo, termínalo con la lengua


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